Las Relaciones Israel-Indo Asia Las delegaciones de Israel y China se reúnen en 2018. Foto: GPO Israel

Las delegaciones de Israel y China se reúnen en 2018. Foto: GPO Israel

Hasta los 1990s, cuando se expandió notablemente el relacionamiento aumentado de Israel con Asia, sus relaciones particularmente con China, India y Japón, fueron limitadas por tres razones generales. Primero, los esfuerzos de Israel en la búsqueda y la creación del estado se enfocaron hacia el occidente en Europa, las Américas y África. Una vez que el estado se desarrolló en 1948, ningún tipo de comercio se produjo con los vecinos árabes hostiles del Medio Oriente tras el final de la guerra árabe-israelí, la cual no terminó en tratados; en cambio, por cincuenta años, el boicot árabe contra Israel cerró el comercio entre Israel y países de Medio Oriente con excepción a Irán y Turquía, estados no-árabes. Europa y Estados Unidos se convirtieron en proveedores cruciales de armas, mientras las iniciativas para negociar los acuerdos árabe-israelíes pasaron por Washington, Europa y las Naciones Unidas. Además, Japón, China e India se enfrentaron a problemas locales más urgentes mientras Israel reconstruía una economía frágil y absorbía cientos de miles de inmigrantes que habían buscado refugio en Israel desde tierras árabes hostiles hacia sus poblaciones judías.

Segundo, la fiabilidad fundamental o dependencia de los países asiáticos del petróleo iraní o del petróleo árabe del Medio Oriente se volvió una prioridad por encima de las relaciones que se formaban con Israel durante una buena parte de los 1990s. Los estados asiáticos no podrían aislar el acceso a sus crecientes y ávidos mercados petroleros. Y tercero, en medio de la Guerra Fría, teniendo a Rusia y China como competidores estratégicos remanentes del aliado más valioso de Israel, los Estados Unidos, Jerusalén no se arriesgó a ir más allá de las propias aperturas de Washington en China en los 1970s. El fin de la Guerra Fría a finales de los 1980s y las consecuencias de las prometedoras negociaciones palestinas-israelíes de 1993 impulsaron a Delhi, Pekín y Tokio a considerar una mejora de sus relaciones con Israel. En un momento, a los líderes de estos tres lugares les pareció que Israel y la OLP estaban avanzando el proceso de las negociaciones para la paz, cada uno de manera separada incrementó su relacionamiento político y económico con Israel. 

Por su parte, a partir de los 1990s en adelante, Israel aceleró el acercamiento de sus conexiones bilaterales con los países indo-asiáticos. A finales de la primera década del 2000, las relaciones económicas y estratégicas de Israel con cada uno de estos países ha crecido significativamente, impulsadas en gran parte por la disponibilidad y calidad competitiva de las tecnologías israelíes de investigación avanzada para la producción de equipamientos militares, innovaciones de producción industrial, equipamientos médicos, gestión hídrica y territorial, y el liderazgo inalcanzable de Israel en cuanto a seguridad cibernética. La necesidad del petróleo proveniente del Medio Oriente aún tiene una influencia en Pekín, Delhi y Tokio, al nivel de la asimilación de Israel. Cuidadosa pero constantemente, cada uno diligentemente balanceó las exigencias nacionales estratégicas en cuanto al petróleo con sus respectivas necesidades para acceder a los requisitos de alta tecnología para las poblaciones incipientes.

Cada uno de los gigantes asiáticos ha apoyado el concepto de una solución de dos estados para resolver el conflicto palestino-israelí, el cual no es el punto de vista que estos países han sostenido durante la década anterior. Como los mismos países árabes se han vuelto más impacientes con la postergación de procesos diplomáticos por parte de Palestina en llegar a mutuos acuerdos con Israel, de la misma manera lo han hecho estas potencias asiáticas. En 2020, dos tercios del comercio de Israel sigue enfocado hacia el oeste, sin embargo, cada año desde el 2014, Israel ha expandido su alcance hacia el este, beneficiosamente expandiendo su aceptación política y económica para incluir a región asiática-pacífica, la cual se encontraba en crecimiento demográfico.  

Las Relaciones Israel-India 

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 (I-D) El Primer Ministro de India, Narendra Modi y el Primer Ministro de Israel, Netanyahu en el Hotel King David en Jerusalén. Foto: AP

India reconoció a Israel de manera no formal en 1950, pero la relación era mínima. Un estado predominantemente hindú, India, a diferencia de sus vecinos del Medio Oriente, no estaba completamente opuesta a la idea de un estado judío en medio del mundo musulmán. Sin embargo, dos consideraciones detuvieron a India de mejorar su relación con Israel; las relaciones de India con los países musulmanes productores de petróleo y su gravitación hacia el Movimiento de Países No Alineados liderado por el Primer Ministro de India, Nehru; el presidente de Yugoslavia, Tito; y el Presidente de Egipto, Nasser. Con un resurgimiento en la diplomacia desde la Conferencia de Paz para el Medio Oriente de Madrid de 1991 y los Acuerdos de Oslo de 1993 entre Israel y el OLP, India intuyó que, si Israel y el OLP se habían reconocido uno al otro, India no pondría en riesgo su relación con los países musulmanes productores de petróleo. Gradualmente, el comercio de Israel con India creció desde medio billón de dólares al año a mediados de los 1990s a más de $5 billones al año en 2019. El gobierno de Modi en India ha demostrado apoyo hacia la causa palestina, mientras que las relaciones con Israel han florecido en parte gracias a la afinidad del Primer Ministro Narendra Modi con Israel. La India de Modi se ha abstenido de varias resoluciones de la ONU que iban en contra de Israel. Además, el Primer Ministro Modi visitó Israel en Julio del 2017 “pero no sintió la necesidad de sopesarlo con su visita a Ramallah, aun cuando [Mahmoud Abbas] fue recibido cálidamente en Delhi.” Modi y el Primer Ministro israelí Netanyahu han desarrollado una relación personal muy amistosa además de que sus respectivas economías se volvían profundamente entrelazadas una con la otra. 

Israel e India solidificaron su “alianza estratégica” en julio del 2017, lo cual algunos describieron como una relación de “diamantes y defensa,” ya quedos de las más grandes exportaciones de Israel a India incluían la industria de las piedras preciosas como también los equipamientos militares, con el dominio de la industria del diamante en gran parte del balance del comercio. La industria israelí del diamante no es conocida solo por tener diamantes genuinos no procedentes de zonas de conflicto, sino que los israelís también son conocidos por su tecnología de vanguardia y gran mano de obra artesanal. En 2008, las exportaciones globales de diamantes de Israel sumaron una enorme cantidad de $9.4 billones. En 2018, India compró anualmente alrededor de $1 billón en equipamientos militares de Israel, lo cual constituye 40% de todo el equipamiento militar vendido por Israel alrededor del mundo. 

Las Relaciones Israel- China  

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(I-D) PM Netanyahu y el Presidente de China Xi Jinping. Foto: Haim Zach/GPO Israel

Las relaciones de comercio entre China e Israel incrementaron desde 1992 por las mismas razones del crecimiento de comercio entre India e Israel. Como India, el factor predominante que detenía a China de fortalecer sus relaciones con Israel eran sus relaciones con los países árabes productores de petróleo, las cuales ya no era vistas como un riesgo luego de la Conferencia de Madrid de 1991, y el periodo seguido a los Acuerdos de Oslo en 1993. En 2020, China mantuvo una instancia relativamente moderada en resolver el conflicto palestino-israelí, promoviendo una solución de ‘dos estados’. Ambas, las comunidades de Israel y China comparten una admiración la una por la otra, con puntos de vistas en común sobre la longevidad histórica como comunidades respectivas, y actitudes positivas hacia la familia, la educación, las prácticas de negocios, etc. Las relaciones económicas, conocidas como el “Corredor Israel-China” ha beneficiado a ambas partes, ya que el mercado de valores de China provee una plataforma ideal para que las compañías de Israel reciban fondos públicos. De la misma manera, Israel “ha preparado la bienvenida a las compañías e inversionistas chinos quienes quizás enfrenten más regulaciones problemáticas y escrutinio en otro lugar.” Aunque antes Israel buscaba capital de inversión casi exclusivamente en EE.UU. y la Unión Europea, ahora China invierte en la tecnología y start-ups de Israel. Desde del 2016, Israel ha exportado $1.8 billones en tecnología, de lo cual su 2da. exportación más grande tenía como destino a China, llegando a un total de $600 millones en equipamientos médicos de salud. 

En contraste al gobierno de Modi en India, China está más interesada en una relación económica que en enfatizar las afinidades diplomáticas. China está interesada en nuevas iniciativas para la agricultura sustentable y los objetivos de un medio ambiente más limpio. En 2016, con la visita del Vicepresidente Qishan, el Vice Primer Ministro chino Liu Yandong se reunió con los líderes de Egipto, Israel y la Autoridad Palestina, y luego el 25 de octubre de 2018, el Vicepresidente de China Wang Qishan, visitó Israel. De los varios temas tratados entre Yandong y Netanyahu, se lograron algunos acuerdos importantes, facilitando relaciones de comercio de altas tecnologías: “un acuerdo para establecer un parque ecológico en la ciudad de Dongying, donde las tecnologías israelíes de agricultura serán desarrolladas, un acuerdo para promover la cooperación dentro del emprendedurismo y la innovación entre las universidades israelíes y chinas, [y] un acuerdo entre el Ministerio de Agricultura de Israel y el Ministerio de Ciencias y Tecnología de China para establecer un acuerdo mutuo de un proyecto de investigación.”

Moderando la amigable relación China-Israel hay una profunda preocupación por parte de los oficiales norteamericanos de que Pekín estaría utilizando su cálida relación con Israel para superar los intereses estratégicos americanos en el Medio Oriente. En julio del 2019, luego del reporte de que Israel había logrado un acuerdo para permitir a una compañía china poder manejar el concurrido Puerto de Haifa (un puerto como los que son utilizaos para los barcos navales americanos) a partir de 2021 en adelante, “una gran cuenta en el Senado [de EE. UU.] incluyó una advertencia a Israel de no permitir a Beijing manejar uno de sus puertos y reconsiderar las grandes inversiones que fluyen dentro de Israel desde China.” Mientras que Estados Unidos reduce su impacto físico en el Medio Oriente, aún permanece muy preocupado por la expansión del alcance de China en otras partes de la región.

Las Relaciones Israel-Japón

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El Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu (D) y el Primer Ministro de Japón Shinzo Abe de visita (I) posan para una foto durante una reunión con empresarios de Japón en Jerusalén el 2 de mayo de 2018. Foto: AFP/Abir Sultan. 

La historia de Japón e Israel tienen muchos paralelos similares. Ambas civilizaciones antiguas resucitaron como estados luego de la Segunda Guerra Mundial. Durante esta guerra, Chieune Sugihara, el diplomático japonés en Lituania, en contra de lo que estipulaba la política de su gobierno, emitió miles de visas de tránsito a los judíos que se escaparon y se establecieron en Kobe y otros lugares de Japón. Luego de la Segunda Guerra Mundial, ambos Israel y Japón recibieron fondos provenientes de Occidente pero particularmente con el liderazgo y la guía de Estados Unidos, y sobre todo, del deseo de sus respectivas poblaciones. Residiendo en barrios peligrosos, ambos países tienen una historia de setenta años de confiar en Estados Unidos para compromisos importantes sobre estrategias de defensa, acuerdos y suministros militares. Ambos países en 2020 permanecen profundamente sintonizados a sus vecinos tóxicos–Irán para Israel (2500km) y Corea del Norte para Japón (1100km)–cada uno con armas nucleares, sus capacidades para emplearlas, y sus líderes infames y deshonestos quienes regularmente expresan su predisposición de amenazar o hasta devastar Israel y Japón respectivamente. Sus respectivas poblaciones se encuentran altamente educadas, motivadas al éxito, admiran sus historias ancestrales, orientados a la tecnología y sustentan preocupaciones de política internacional influenciada por los países vecinos con sus hostilidades latentes. 

En 2008, el Primer Ministro de Israel Olmert visitó al Primer Ministro de Japón Fukuda, y ambos emitieron una declaración para el desarrollo de sus relaciones bilaterales. Previamente, Israel y Japón han tenido relativamente poco contacto diplomático, mínimos intercambios culturales o de persona-en-persona, pocas transacciones entre empresas, y una falta mutua de conocimiento popular general sobre sus respectivas historias y sociedades. La declaración de 2008 abrió camino para visitas de oficiales importantes a las capitales de ambos países en 2015, por el Primer Ministro de Japón Shinzo Abe y el Primer Ministro de Israel Benjamin Netanyahu, lo cual impulsó el intercambio de delegaciones ministeriales y facilitó numerosas misiones bidireccionales de comercio. Todo esto a su vez evolucionó en varios acuerdos bilaterales importantes sobre inteligencia, seguridad cibernética, inteligencia artificial, robótica, investigación y desarrollo agrícola, y tecnología médica. Mientras que la relación de país a país permanece fuerte, la renuncia de Abe de su cargo en 2020 dio a Netanyahu un aliado cercano menos a nivel internacional en Asia.

Intereses mutuos, incluyendo la necesidad de Japón de obtener tecnología y la búsqueda de Israel de nuevos mercados han reforzado la relación. En marzo de 2017, Japón e Israel intercambiaron un Memorándum de Entendimiento para una cooperación de investigación agrícola en Israel, enfocado en tecnología para el uso del agua y ciencias agro-ambientales. En octubre del 2018, el primer diálogo político-militar se llevó a cabo entre Japón e Israel; originalmente establecido durante la reunión entre ambos primeros ministros en Israel en mayo del 2018. Establecido en 1958, la Japan External Trade Organization, JETRO, en 2016 había expandido grandemente los contactos de negocios Israel-Japón, cada año expandiendo los contactos y acuerdos de comercio entre ambos países.

Israel y Corea del Sur

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El Ministro de Comercio de Corea del Sur Yoo Myung-hee (izquierda) y el Ministro de Economía de Israel Eli Cohen firmaron el Acuerdo de Libre Comercio en Jerusalén el 21 de agosto, 2019. [Fuente: Ministerio de Comercio, Industria y Energía]

Israel y Corea del Sur, ambos obtuvieron su independencia en 1948, se desarrollaron en medio de altas tensiones expresadas por sus vecinos agresivos. De la misma manera, ambos Israel y Corea del Sur se han convertido fácilmente en aliados en la Corea del Sur de Occidente durante la Guerra Fría, Israel encontró una causa común durante la Guerra de Corea de 1950-53. Israel, bajo la guía del entonces Primer Ministro Be-Gurión, se alió con Corea del Sur y los Estados Unidos en la guerra en contra de los aliados comunistas, Corea del Norte y China. A pesar de la alianza estratégica recién formada entre los dos países nuevos, pequeños y orientados hacia el Occidente, las relaciones diplomáticas formales no fueron establecidas hasta abril de 1962, siguiendo a un año de diálogos entre la Ministra de Relaciones Exteriores de Israel, Meir, y el Ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur, Choi Dock Shin. 

Como Yaacov Cohen sostiene, “Corea del Norte explotó las conexiones establecidas del Sur con Israel para forjar relaciones diplomáticas completas con siete países árabes del Medio Oriente…La apertura de la Embajada de Israel en Seúl, sin embargo, facilitó las interacciones en las áreas de agricultura, agua, educación, y especialmente en las industrias de seguridad…” A pesar de las debilitadas demostraciones públicas de relaciones cercanas, en los 1960s, Corea del Sur compraba subametralladoras Uzi de Israel, y las visitas de delegaciones entre los países para dialogar sobre relaciones militares y científicas ocurrían de forma regular. Este periodo dio lugar al desarrollo de un marco económico y estratégico para las relaciones Israel-Corea del Sur que permanecen en vigor hasta el día de hoy. 

Los embargos árabes de petróleo en 1973 y 1979, presionaron a Corea del Sur a tomar una instancia pública sobre los conflictos en el Medio Oriente, reconociendo a la OLP y expresando públicamente su apoyo a las posturas árabes contra Israel. La necesidad del petróleo árabe y el apoyo requerido a las posturas árabes han llevado a una brecha diplomática entre Seúl y Jerusalén durante ese tiempo. Como parte de las relaciones distanciadas entre ambos aliados, en 1978, el Primer Ministro Dayan cerró la Embajada de Israel en Seúl. Esto no significó que las relaciones diplomáticas entre Israel y Corea del Sur llegarían a su fin, sino que fueron forzadas a ser clandestinas, pasando por medio de su aliado en común, Japón. Por los próximos 13 años, se sostuvo este status quo entre Seúl y Jerusalén.

Luego de la primera Guerra del Golfo en 1988 y los éxitos de la Conferencia de Paz de Madrid de 1991, mientras que los estados árabes se predisponían a la asistencia militar proveniente de EE.UU. para apoyar su soberanía, Corea del Sur también mejoró sus relaciones con Israel. En 1992, Israel estableció relaciones diplomáticas oficiales con China e India, y reabrió su embajada en Seúl en enero de 1992. En 1993, el Ministro de Ciencias y tecnologías de Corea del Sur visitó Israel, firmó acuerdos de cooperación con el gobierno israelí y las instituciones públicas de investigación científica, como el Instituto Weizmann. En 1995, Israel y Corea del Sur cancelaron de forma mutua sus requisitos para las visas de entrada al país, abriendo muchos más caminos para la interacción entre Israel y Corea del Sur. En 2001, Israel y Corea del Sur establecieron juntos un fondo de Investigación y Desarrollo para reforzar la cooperación científica entre ambas potencias emergentes en la tecnología, lo cual incluyó proyectos que se llevarían a cabo entre The Technion en Israel y el Instituto para la Tecnología Electrónica de Corea del Sur. 

Desde comienzos de los 2000s, la relación entre Israel y Corea del Sur–basada ampliamente en intereses mutuos tecnológicos, económicos y estratégicos–creció exponencialmente. Aún cuando Corea depende en gran parte de países del Medio Oriente en cuanto al petróleo, y debe moderar su apoyo público a Israel en algunos momentos, las firmas de Corea del Sur han invertido billones de dólares en las compañías de tecnología israelí; y se continúan firmando los acuerdos de cooperación en el ámbito tecnológico entre ambos países. En julio del 2019, el Presidente de Israel Reuven Rivlin visitó Corea del Sur. Durante su visita oficial, la cual incluyó la firma del acuerdo de cooperación académica, Rivlin señaló, “…la clave a nuestras conexiones globales, en Israel y Corea, se encuentra en la educación superior. La educación superior es la clave para un acuerdo mutuo, para la solidaridad universal, la prosperidad, y la paz. Porque la ciencia es ciega a los colores, la nacionalidad, el género o la raza.” La tecnología y las alianzas políticas mutuales han mantenido vivas las relaciones entre Israel y Corea del Sur desde que ambas naciones se han establecido. En septiembre del 2020, Israel y Corea del Sur firmaron un Acuerdo de Libre Comercio, solidificando mucho más a sus relaciones económicas. Un-tercio de los autos vendidos en Israel son importados de Corea del Sur. E Israel por su parte es un proveedor importante de equipamientos militares en Seúl.